Guía introductoria a la norma EN 397

16 abril 2019

En Centurion creemos que las normas que regulan los equipos de protección para la cabeza (EN 397), redactadas en 1995 y adoptadas de la ISO 3873 en 1977, podrían hacer más para cumplir los requisitos de protección de los entornos laborales modernos (los materiales y los métodos han cambiado considerablemente). La EN 397 es la norma europea que especifica los requisitos físicos y de rendimiento (incluidas las pruebas) de los cascos de seguridad industriales. Incluye pruebas obligatorias y opcionales:

Pruebas obligatorias:

  • Prueba de amortiguación de golpes: se deja caer un percutor hemisférico de 5 kg sobre la cresta del casco desde 1 m de altura. La fuerza transmitida a la cabeza de pruebas no debe superar los 5000 N (5 kN).
  • Prueba de resistencia a la penetración: se deja caer un percutor cónico de 3 kg sobre el área de la cresta, el percutor no debe entrar en contacto con la cabeza de pruebas.
  • Prueba de resistencia a las llamas: al exponer el casco a una llama durante 10 segundos y retirarlo, la copa no debe arder o la llama debe autoextinguirse en un intervalo de 5 segundos.
  • Marcado: todo casco que cumpla la norma debe llevar la siguiente información marcada de forma visible en la copa, ya sea moldeada o impresa:
  1. Número de la Norma Europea (en este caso, EN 397)
  2. Nombre o marca/logo del fabricante
  3. Año y trimestre de fabricación (sello con fecha)
  4. Tipo de casco (designación del fabricante): debe aparecer tanto en la copa como en el arnés
  5. Talla o rango de tallas (en cm), marcado tanto en el casco como en el arnés
  6. Abreviación del material de la copa (p. ej., ABS, PEAD)

Instamos a los clientes finales con los que trabajamos a utilizar cascos cuyas especificaciones superen los requisitos de la norma EN 397, la cual ha quedado obsoleta. También creemos que los responsables de las instalaciones, de salud y de seguridad deben añadir los siguientes requisitos a la hora de adquirir cascos:

Plan de Proveedores de Seguridad Registrados (RSSS, por sus siglas en inglés): Todos los miembros del RSSS se someten a una auditoría anual independiente. Los productos se someten a pruebas aleatorias en materia de rendimiento y cumplimiento con los estándares alegados. Los miembros del RSSS se comprometen a que sus empleados de cara al público cuenten con la formación del programa de Safe Supply Accreditation, que garantiza la aptitud en materia de EPI y salud y seguridad. Formar parte del plan va más allá de someterse a pruebas y recibir formación. Supone también un compromiso de promover las ventajas del plan ante otros proveedores de salud y seguridad.

Kitemark: El Kitemark es un sello de calidad sin parangón. Su creación se remonta a 1903 y en la actualidad está reconocido en todo el mundo como Business Superbrand; sus pruebas independientes se han convertido en referencia de calidad y de cumplimiento de las normativas vigentes. Desde nuestro punto de vista, el sello Kitemark tiene tanto valor por dos motivos. En primer lugar, al contrario de lo que ocurre con la marca CE, que certifica a las empresas de acuerdo con los requisitos legales mínimos, el sello Kitemark establece estándares de cumplimiento que van más allá de los mínimos legales. Creemos que siempre hay que luchar por ofrecer lo mejor, no solo lo que está permitido. Y creemos que Kitemark es una clara prueba de esa filosofía.

En segundo lugar, buena parte del rigor del sello Kitemark procede de su comprobación y recomprobación frecuente de las empresas según sus estándares de precisión, así como de la constante supervisión y revisión de esos estándares para garantizar que sigan estando decididamente vigentes en el mundo en el que se utilizan. Por eso, el sello Kitemark no es una demostración de que una empresa «ha superado una prueba»; es una demostración de que una empresa mantiene de manera constante los estándares más elevados, una hazaña que demuestra un compromiso profundo de superarse y dar un paso más. Nuestro trabajo consiste en garantizar la seguridad de las personas. Por ello, nuestra opinión será siempre de blanco o negro. No hay cabida para un «con esto valdrá» cuando hay vidas en juego. Lo aceptable nunca será aceptable si sabemos que podemos luchar por algo mejor. Y cumplir con los estándares nunca será suficiente cuando podemos marcarlos nosotros mismos.

Barboquejo: En Centurion creemos que el barboquejo debería ser obligatorio porque ayuda a mejorar la seguridad. Esto es fundamental al trabajar en entornos donde un casco puede caer sobre otra persona que esté debajo, lo cual suele denominarse «trabajo en altura» y es especialmente importante. Si el usuario no lleva el casco bien sujeto, el nivel de protección se verá afectado en caso de impacto. Si un objeto golpease al usuario, cabría la posibilidad de que el impacto haga caer el casco de su cabeza, lo cual no pasaría con el barboquejo, que además proporcionaría protección contra posibles impactos posteriores.

Prueba obligatoria de retención del barboquejo: se libera una mandíbula artificial, con una fuerza de entre 150 N y 250 N, debido al fallo de los anclajes. Esta prueba es obligatoria si el casco lleva barboquejo.

Pruebas opcionales:

1. Temperatura muy baja: temperatura de acondicionamiento previo opcional de –20 °C o –30 °C para las pruebas de amortiguación de golpes y resistencia a la penetración. En Centurion, nuestra completa gama de cascos de ABS está aprobada hasta –40 °C, superamos lo exigido en las normas como muestra de nuestro compromiso por aumentar la seguridad. Recomendamos que los usuarios utilicen siempre cascos con esta especificación.

2. Temperatura muy alta: temperatura de acondicionamiento previo opcional de +150 °C para las pruebas de amortiguación de golpes y resistencia a la penetración. Esta prueba es para entornos como fundiciones, lo que da a los trabajadores la tranquilidad de que nuestros productos continúan siendo eficaces incluso en las condiciones más extremas. Recomendamos a los usuarios que utilicen cascos con esta especificación para determinados entornos.

3. Propiedades eléctricas: también conocida como la «prueba 440 V CA». Se hacen 3 pruebas independientes y se permite una corriente de fuga máxima de 1,2 miliamperios. Los cascos que conducen electricidad o tienen ventilación no pueden superar estas pruebas. El objetivo de esta prueba es determinar lo bien que el casco protege al usuario en caso de contacto accidental con conductores eléctricos a una tensión de hasta 440 V CA. Recomendamos a los usuarios que utilicen cascos con esta especificación para determinados entornos.

4. Deformación lateral: al exponer el casco a una fuerza de compresión de 430 N que aumenta de forma progresiva, el casco no debe deformarse más de 40 mm. Toda nuestra gama de cascos de ABS está aprobada conforme a esta prueba, lo cual demuestra que nuestros sistemas integrados están diseñados para proporcionar una protección total de la cabeza. Recomendamos que los usuarios utilicen siempre cascos con esta especificación.

5. Salpicaduras de metal fundido: sobre el casco se vierte metal fundido (calentado a 1400 °C), el cual no debe penetrar el casco más de 10 mm, y cualquier llama se debe autoextinguir en 5 segundos. Recomendamos a los usuarios que utilicen cascos con esta especificación para determinados entornos.

Nosotros probamos nuestros cascos a niveles muy superiores a los que exige la norma: así los trabajadores pueden estar seguros de contar con la mejor protección.